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El furoshiki, mucho más que un pañuelo

En Japón, el furoshiki es un pañuelo de tela natural o sintética con forma cuadrangular que se utiliza para envolver objetos bien para su transporte bien para regalarse. En realidad es un “invento” común a prácticamente todas las culturas incluida la española. Nosotros lo llamamos hatillo o hato y lo reconocemos en nuestras crónicas como ese pedazo tela sin florituras con el que pastores, viajantes y vagabundos, entre otros, envolvían bártulos de todo tipo para su carga. 

furoshiki experiencia kirei

Algo tan sencillo y práctico para nosotros, adopta en la civilización japonesa, como en otras muchas cosas, un camino distinto en el que lo cotidiano se convierte en un símbolo de identidad y educación. Existen desde hace 12 siglos registros de su uso en los que se ve la evolución de este corte de tejido en un objeto útil, bello y deseado. Por comentar alguna de sus características, mientras aquí se cerraba el hatillo uniendo en un nudo central las cuatro esquinas del cuadrado, allí desarrollaron 500 formas exquisitas y distintas de realizar las envolturas.

Viajemos en el tiempo, una vez más, al periodo Nara (710-794) para descubrir ese primer vestigio constatado de estos paños. El templo Tōdai-ji los utiliza en su almacén Shōsōin para ordenar y proteger los enseres separadamente, lo llamaban tsutsumi (envoltura en japonés) y, después, en el periodo Heian (794-1185) empieza a popularizarse su uso para el transporte y lo denominan hiratsutsumi (envoltura plana).

furoshiki usos en periodo Muromachi

Hoy lo conocemos con un nombre totalmente distinto furo (baño) y shiki (tumbarse o extenderse, en japonés) y se debe al shogun Yoshimitsu Ashikaga del periodo Muromachi (1336-1573). Este señor feudal construyó una casa de baños en Kioto a la que invitaba a nobles de todo el país para celebrar reuniones. Estos caballeros empiezan a usar paños vistosos con sus colores y emblemas familiares para dejar sus kimonos mientras se relajan en el agua, para secarse o bien ponerse sobre ellos con sus pies descalzos al vestirse. Ya sabemos de donde proviene su nombre actual. 

En los periodos que siguieron, esta costumbre de llevar las ropas envueltas en un pañuelo para asistir a los baños se popularizó y continuó la diversificación de sus usos. Las novias, por ejemplo, recibían de sus padres, al abandonar sus hogares, unos furoshikis con diseños llenos de grullas, abanicos o olas, símbolos de una vida que comenzará con felicidad. Para cuando llegó el periodo Meiji (1868-1912) y con la aparición de servicios en las casas quedó de lado este uso en la higiene personal y se centró en el transporte o envoltura de enseres comida, libros, ropa o lo que se terciara. Lo más habitual es que una familia tuviera de 10 a 20 que conservaba a lo largo de los años y se convertían en reliquias. A mediados del periodo Syouwa (1926-1989), con la llegada de la marroquinería occidental, llegará su declive. La bolsa sustituye al corte de tela. 

furoshiki diseños

Sin embargo, el nuevo siglo ha devuelto a furoshiki su gloria por obra y gracia del compromiso medio ambiental. El mismísimo gobierno de Japón potencia su uso como herramienta de lucha contra los desechos de plástico y papel, no olvidemos puede usarse ad infinitum, aunque su uso se centre en el  transporte de compra y el envoltorio para regalos con los que como sabemos hacen auténticas maravillas. No podemos olvidar que en Japón llevar un regalo sin envolver es de mala educación, símbolo de dejadez y grosería, así el furoshiki es la forma perfecta de dar esplendor a cualquier objeto en una tienda selecta o cuando un particular quiere dar brillo a su obsequio. 

Como sabemos son cientos las maneras en que podemos utilizarlo, y miles los dibujos y diseños que aparecen de este práctico objeto de los que hay algunos registros muy interesantes como los que encontramos en el libro de Wrapping with Fabric de Etsuko Yamada y también hay vídeos como este con básicos en que explican cómo hacer un nudo o una envoltura sencilla, las opciones son incalculables porque el furoshiki ha vuelto y parece que esta vez para quedarse. En Experiencia Kirei también, volveremos a verlo en alguno de nuestros menús.

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